El móvil y los niños. Edades y recomendaciones

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Que nuestro hijo tenga móvil, sin duda, supone una tranquilidad para los padres. Y un riesgo para ellos. Lo repito, porque, dependiendo de la edad puede ser UN RIESGO muy grande para ellos.

Respondamos a algunas cuestiones que se plantean en torno a este tema.

¿Qué hay en torno al móvil?

Los niños nacidos, fundamentalmente, en estos últimos 15 años años han tenido acceso a muchísima tecnología desde que han sido pequeños incluyendo los juegos y vídeos en el móvil (al comer, cuando queremos que esté tranquilo, cuando le dejamos jugar un rato,…), asociándolo al ocio desde que tienen uso de razón. Cuando van creciendo ven nuestro ejemplo… adultos la mayoría pegados al teléfono, hablando con gente, intercambiando chistes,… buscando lo que queremos en Internet,… y teniendo intimidad porque hay ciertas parcelas a las que no queremos, ni les dejamos que accedan. Y además tenemos autonomía absoluta, porque ‘hago lo que me apetece con el móvil’.

El móvil, por tanto, es un aparato muy atractivo para los niños desde edades muy tempranas.

¿Cuándo puede tener un móvil? 

Si le preguntas al niño, te lo va a empezar a pedir desde que tiene 8 años prácticamente.

Si le preguntas a los padres, quizá respondamos que hasta los 12 seguro que no (o hasta que se lo regalen por la comunión -si la hace-). Otros, que hasta los 14,… y, en la mayoría de los casos, “caemos” antes. Es verdad que a los padres, nos da mucha tranquilidad que tenga móvil cuando empieza a “salir”, porque así podemos saber dónde está, cuándo va a llegar, etc.

Si le preguntas a alguien que se dedique al campo educativo o de la psicología educativa probablemente te dirá que nunca antes de los 14 y más recomendable los 16 años para tener un móvil con todas las prestaciones.

¿Por qué puede ser peligroso el móvil? 

Cuando se le suele dar el primer móvil al hijo, puede ser uno nuestro (que hemos cambiado) o directamente le compramos uno nuevo. Pero estos móviles que suelen ser de la última generación ya van con todas las funcionalidades: internet, whatsapp, facebook, aplicaciones para descargar,… Lo tiene TODO. Además del hecho de que lo pagan los padres,… supone de pronto todo un mundo de posibilidades para nuestro hijo. Un mundo de posibilidades que HAY que SABER utilizar e interpretar. Y con 12 o 14 años, NO se está preparado. NO.
Así, se ve de pronto con una forma de comunicarse muy atractiva y que puede ser dañina para él y para los demás. Para utilizar tantas prestaciones es fundamental el RESPETO hacia uno mismo y hacia los demás y la conciencia real de lo que está bien y lo que no. 

Las redes sociales y los dispositivos móviles confunden a los ‘pre’ y adolescentes porque da la sensación de que se puede decir cualquier cosa, dando igual las consecuencias. Y hoy, los insultos, los casos de acoso a través de las redes sociales están también muy presentes. El móvil hay que saber utilizarlo.

Y también es responsabilidad nuestra enseñarles.

Entonces, ¿cómo podemos hacer? 

Desde mi experiencia aconsejo que cuanto más retrasemos el hecho de que nuestro hijo tenga móvil, mejor.

Cuando decidamos darle un móvil, no tenemos por qué darte un móvil de última generación. Uno con el que solamente pueda llamar es suficiente por si tiene alguna dificultad o para que nosotros nos comuniquemos.

Y, ¿qué ocurre cuando sus amigos si lo tengan? Nuestro móvil pueden utilizarlo bajo nuestra supervisión. Es decir si crean un grupo en su clase, pueden incluir nuestro móvil. O si quiere hablar con alguien, también. Y si tiene dudas de algo en concreto, puede llamar. Igual que es aconsejable que el ordenador comparta un lugar común a todos en la casa, lo mismo con el teléfono móvil.

Tenemos mucha responsabilidad los padres con nuestros hijos. Esta está incluida. Enseñarles cómo relacionarse adecuadamente a través de este tipo de dispositivos, es básico para su desarrollo. Como también lo es que no crean que todo les llega “porque sí”; sino que todo lo que se quiere cuesta un esfuerzo. A nosotros nadie nos regala nada. Cuesta trabajo y esfuerzo. Este valor también hay que transmitirlo.

Por otro lado, es necesario que nuestro hijo sepa bien lo que supone el respeto y la autoestima. Cuantos más recursos personales tenga para hacer frente a situaciones de la vida, mucho mejor para él y más tranquilidad para nosotros.

Ya tiene móvil, ¿ahora qué? 

Los responsables somos nosotros y podemos limitar su uso a un uso razonable. Puede NO llevarlo al centro escolar y se puede limitar su uso en casa a ciertos momentos tras la realización de tareas y estudio.

En definitiva, la decisión de darle un móvil a nuestro hijo es una decisión muy importante, y no hay que tomarla a la ligera o porque “toca”.

¡Gracias por leer!

 

Reyes Armada Arnau
Psicopedagoga Consultora.
Especialista en TDAs por el Grupo ALBOR-COHS
www.psicopedagogiapardillo.es

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Author: Admin

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